Obreros

Viernes, 18 de Setiembre, 2015

Orar e inteceder

¿Cuál es la diferencia?

 

Hay una diferencia entre orar e interceder y tenemos que entender que utilizamos estas herramientas que nos hacen más cercano y útil a Dios.

Cuando oramos nos acercamos a Él a través de una conversación, un pedido, un gracias, reconocimiento, alabanza o adoración, es entre nosotros y Dios.

Cuando intercedemos nos ponemos entre alguien y Dios, a buscar para este alguien, sentir el dolor de éste y abogar por una solución como si fuera para usted.

La Intercesión sólo se hace posible cuando sabemos cuál es el problema de la persona, porque ¿cómo se sentiría un dolor o buscaría por una causa que no sabemos? Por esta razón, el cuidado personal es tan importante y debería ser un objetivo para todos los que quieren ser siervos de Dios.

Un hábito que nos ayuda es estar siempre disponible y demostrar interés en las causas de los que han llegado hasta nosotros. Tener lapicero y papel a la mano también es útil.

El mayor ejemplo de intercesor es el Señor Jesús que, en el momento de la crucifixión no hizo más que materializarse la intercesión, porque en ese momento no sólo sintió nuestro dolor, pero les llevó con Él.

¿Qué tal tomar un papel y un lapicero y buscar las personas en la reunión para ayudar en sus problemas? Contribuir a la acción de Dios intercediendo por ellos, imitando al Señor Jesús y así coinvertirnos nosotros mismos en generadores de milagros.

 Gislene Xavier