Historia de Vida

Viernes, 14 de Octubre, 2016

Cura divina

La fe sobrenatural

 

Conozca la historia del señor Richard, quien gracias a su fe sobrenatural fue curado de una terrible enfermedad.

A Richard Pérez le detectaron el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH). La ciencia médica no le daba más esperanzas de vida.  “Fue muy duro para mí, sentí que se me venía el mundo abajo, que iba a morirme”, recuerda.

“Todo mi sufrimiento empezó cuando ingresé a trabajar en una empresa minera, me relacioné con personas que tenían el vicio del alcohol y eso me afectó, pues al poco tiempo me volví como ellos y viví así durante años.

No sentía placer al llegar a mi casa, y si llegaba era para generar problemas con mi esposa. Discutía, gritaba, la insultaba, la trataba mal; estas situaciones pasaban todos los fines de semana. Cuando llegaban los feriados, en vez de pasar tiempo con ella, me largaba con amigos y mujeres. Poco a poco me fui dando cuenta que mi matrimonio se destruía, y en vez de salvar la relación, cada vez la empeoraba más.

A raíz de todo esto, mi esposa se puso mal de salud, los médicos dijeron que necesitaba una donación de sangre, entonces me ofrecí para ser uno de sus donantes. Cuando me examinaron, me encontraron VIH. Esa noticia destruyó mi vida. Estábamos a punto de separarnos”, recuerda él.

En esos momentos, su esposa se acercó a la Comunidad Cristiana del Espíritu Santo y comenzó a luchar para solucionar su problema. No tardó en ver los resultados de su fe y hoy sus vidas están completamente transformadas. El matrimonio está unido, disfrutan de una vida saludable, con estabilidad económica, paz y armonía en casa. Ellos lograron esta vida plena luego de manifestar su fe verdadera en aquel que Lo puede todo. ¡Él fue curado del VIH!

“Cuando mi esposa llegó a la iglesia, empecé a notar varios cambios en ella. Me atendía, me hablaba bien; antes, cualquier discusión terminaba en gritos, pero ya no notaba reacciones insolentes en ella. Entonces, empecé a tener más deseos de estar en mi casa, junto con ella, y poco a poco fui dejando las cosas erradas que hacía.

Al ver esto, decidí a acompañarla a las reuniones, y cuando vi que ingresó a una iglesia me sorprendió, al principio no me agradó mucho. Sin embargo, perseveré”, nos cuenta él.

“Hoy en día mi matrimonio es una bendición. Dios restauró lo que estaba hecho pedazos”, dijo la esposa del sr. Richard. “Dios no solo restauró mi matrimonio, sino también mi salud. Fui curado del VIH. Por otro lado, me sentía un esclavo del trabajo, pero gracias a Dios hoy soy gerente de dos empresas. Dios nos ha bendecido demasiado”, culminó.

 

“Hoy en día mi matrimonio es una bendición, Dios restauró lo que estaba hecho pedazos”.