Obispo Gilberto

Lunes, 26 de Junio, 2017

La semilla que sembró

El resultado de lo que siembra

 

A todos nos gustaría tener una vida transformada por el poder de Dios, pero ¿cómo eso puede suceder? ¿Qué es necesario?

¿Qué podemos ofrecer a Dios que Él no tenga? Obviamente que nada, pero Él hacia nosotros absolutamente todo; por lo tanto, la necesidad es nuestra. Cuando una persona quiere una nueva vida empieza abandonando la antigua. Reconoce a Dios como el primero en su vida, bautizándose en las aguas, y prioriza tener el Espíritu Santo en su interior.

En el mundo cada día escuchamos muertes, asesinatos, feminicidios, parricidios, desastres; ahora, si existe Dios ¿por qué sucede esto, a continuación la respuesta?

En el texto Sagrado está escrito: “Dios no puede ser burlado, porque todo lo que el hombre sembrare, eso también segará”. (Gálatas 6:7).

Existe el libre albedrio, por lo tanto somos responsables de lo que cosechamos. Si usted tomó una buena actitud ayer, tenga por seguro que mañana cosechará algo bueno; pero si hoy usted toma una mala actitud, ya sabrá a qué se debe, pues somos el resultado de nuestras actitudes.

Amigo lector, no hay nada más glorioso que confiar en la Palabra de Dios y ver la transformación, pues con ella se dio origen la vida y la tierra.

Si tiene éxito es porque sembró, y si no, ya sabrá por qué. Siembre el bien y su vida estará bien.