Obreros

Viernes, 21 de Julio, 2017

Vocación de amor al prójimo

Obreros de la CCES

 

“Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad” (2 Timoteo 2:15).

 

Labor y objetivo

El obrero siempre fue fundamental desde del comienzo de la iglesia. Él es la extensión del brazo del pastor, pues es divido con él la responsabilidad de mantener la iglesia en orden, recibir y cuidar bien a las personas que vienen en busca de ayuda.

Más que una persona uniformada, siempre es solicito y está atento a las necesidades de la obra. Antes de empezar la reunión, reciben al pueblo, con una sonrisa y palabras cordiales, además de orientar y ayudar de manera desinteresada, y acompaña el desarrollo espiritual de las personas. Siempre atentos y cuidadosos saben cuándo el miembro está ausente, y acuden en busca de las personas a través de una visita, o una llamada telefónica, velando por su situación espiritual. Frente al altar, después de cada reunión, esperan a las personas que desean recibir una orientación u oración, algunas por sentirse mal, otras enfermas o con pedidos por la familia. Meditan constantemente en la Palabra de Dios y están en constante consagración para poder servir mejor al Señor.

¿Puedo ser obrero?

Su llamado no es del hombre, viene de Dios, uno a uno son escogidos por Dios, para ser hombres y mujeres valientes que pasan a dedicar su vida en función de los sufridos y necesitados. Tienen su vida personal, pero aún con todos sus compromisos, se dedican en el cuidado y la oración por los más necesitados.

Hoy son centenares en todo el Perú, pero todavía falta mucho, ya que son inúmeras las personas que padecen sin ayuda.

Si usted es una persona que percibe el llamado de Dios para servirlo y desea ello, acérquese al pastor de su iglesia, y reciba información de cuándo acontece el curso de preparación de obreros y cuáles son los pasos para poder ser parte de él.

La CCES agradece profundamente a los obreros por la dedicación en todos estos años en el avance del evangelio en el Perú. Que Dios siempre los use más.