Acontecimientos

Miércoles, 16 de Agosto, 2017

Acerca del Ayuno de Daniel

Lea la presente nota

 

El Espíritu Santo quiere hacer algo en su vida, esté seguro de eso, sea cual fuere la situación, sea cual fuere su problema, usted no está muerto, usted está vivo y Dios quiere transformar esa vida en una nueva vida, Él quiere hacer de usted una nueva criatura. Quizás usted diga: “¿Cómo es posible eso? ¿Cómo es posible que mi vida sea transformada?” Es posible por acción del Espíritu de Dios.

Es el Espíritu de Vida, que es el Espíritu de Jesús, Quien quiere entrar en su cuerpo y hacer que tenga una nueva vida. Claro que eso no sucede por mérito, Dios sabe que estamos llenos de errores, de fallas, nosotros no acertamos siempre, pero incluso así Él atiende nuestra voz, Él escucha nuestro clamor por Su misericordia, por Su compasión. La Palabra de Dios dice que la misericordia de Dios no tiene fin, esa misericordia llega hasta usted en este momento para librarlo de esa situación crítica que está viviendo ahora.

Jesús se refiere al Espíritu Santo como el Agua Viva, Agua que elimina la sed definitivamente, para toda la eternidad. El Espíritu de Dios quiere ser parte de su vida, usted sabe que Jesús hace una invitación a todas las personas. Si usted tiene sed de una nueva vida, si usted se pregunta cómo podría comenzar de nuevo, cuando el Espíritu Santo viene, Él hace que tenga un nuevo comienzo, una nueva vida

Cuando el Espíritu de Dios viene, saciar la sed, transforma la vida. El Ayuno de Daniel fue un ayuno que Daniel se propuso, nadie lo mandó a hacer un ayuno de 21 días, él tuvo esa dirección, esa inspiración, y comenzó a orar. Por 21 días, todos los días el oraba y ayunaba. Y lo que sucedió fue que en el comienzo de su ayuno, Dios envió a un ángel a su encuentro. Mi amigo, quisiera que usted entendiera eso, cuando nos proponemos hacer el Ayuno de Daniel, aunque Daniel haya realizado un ayuno físico, dejó de comer para dedicarse a la oración, al ayuno, a la búsqueda de la presencia de Dios, el ayuno que estamos proponiendo  es un ayuno diferente, porque usted puede dejar de comer y beber, pero creo que en la situación actual el mayor ayuno que podemos imponernos es la abstinencia de información. Las personas dejan de contaminar su mente con información secular, dejan todo contenido audiovisual de internet, dejamos periódicos, revistas, música secular, dejamos las distracciones y el deporte, dejamos todo para sumergirnos en un ayuno de información total. Solamente absorberemos la información que viene de lo Alto, porque cuando Daniel se propuso ayunar, inmediatamente un ángel enviado por Dios vino a su encuentro y eso es lo que queremos.

El Ayuno de Daniel empezó el día 14 de Agosto y va a ir hasta el 3 de Septiembre. Usted que desea recibir el Espíritu santo puede empezar hoy día mismo.  Un ángel va a venir a su encuentro, va a traer algo de Dios para usted. Va a dejar aquello que contamina su mente porque el ayuno es justamente para eso, cuando la persona se propone ayunar en un ayuno físico, de comida, nuestro cuerpo sufre, siente dolor por la falta de alimento, entonces en esos momentos nos sacrificamos, oramos y cumplimos nuestros votos con Dios. Lo mismo es con este ayuno que es espiritual, un ayuno mental para absorber solamente información bíblica, para meditar en la Palabra de Dios. Así, usted se va a llenar del Espíritu Santo. La Biblia dice: “… sed llenos del Espíritu”, (Efesios 5:18). Nosotros nos llenamos del Espíritu de Dios cuando absorbemos Sus pensamientos. Estaremos involucrándonos con los pensamientos de Dios 24 horas por día y Dios hablará con nosotros, sucederán cosas magníficas porque el Espíritu Santo lo visitará donde se encuentre.

Y ahora que entendí lo que no debo hacer, ¿qué debo hacer?

Estar más en contacto con la voz de Dios. Siga los 4 pasos a continuación para esto:

1-Medite en la Palabra de Dios. Esto no se trata sobre la cantidad de lectura, sino en lo que usted absorbe de lo que leerá.

2-Concurra a la iglesia durante estos 21 días tanto como sea posible para buscar el Espíritu Santo.

3-Tenga sus momentos con Dios también fuera de la iglesia. Reserve períodos de oración. Orar es conectar la mente directamente con Dios, y esto puede hacerse en cualquier momento o lugar.

4-Busque absorber contenidos espirituales: descargue y utilice la aplicación de la Universal en su celular o Tablet, siga el Portal Universal.com.ar y lea los mensajes en los blogs de la Universal, el blog del obispo Macedo, mire la TV Universal, escuche la radio Red Aleluya, películas bíblicas y Univer (en porugues) Pero, cuidado: no visite todo y cualquier sitio web o mire todo y cualquier video solo porque el contenido es cristiano, porque de esta manera usted podrá caer en el mismo problema: llenarse de información.