Obreros

Miércoles, 06 de Diciembre, 2017

Obrera buena, fiel y prudente

Para reflexionar

 

Lea las 3 características que forman parte de la obrera que verdaderamente agrada a Dios:

Buena
Fiel
Prudente

Es importante que quede claro que no sirve ser solamente buena, y no ser fiel ni prudente. Y tampoco sirve ser fiel y prudente y no ser buena.

Lo correcto es ser una obrera buena en lo que ejecuta, en su comportamiento, en sus actitudes, en su modo de hablar, en todas las circunstancias y en todos los lugares por donde ande. O sea, ¡ser un ejemplo! Ser la mejor en todo, ¡porque dentro de sí está el Espíritu del Mejor!

Muchas son relajadas y no tienen un mínimo de celo: Comienzan algo y no lo terminan, no son buenas en el desempeño de su trabajo, no son cuidadosas en su hogar y dentro de la Casa de Dios no dan lo máximo de sí.

La obrera además de buena tiene el deber de ser fiel. ¿Pero fiel en qué? ¿Solamente en los diezmos, en las ofrendas?
No solamente en ese sentido, que es fundamental, sino por encima de todo, fiel en sus intenciones. Pues muchas son obreras con el interés de ser reconocidas, de recibir glorias, o para satisfacer su “ego”. Con el pasar del tiempo esa fidelidad va siendo sofocada por la malicia, por los malos ojos, por la corrupción de los sentimientos.

Ser Fiel es ser comprometida hasta el fin de su vida, cumpliendo su llamado, ¡cueste lo que cueste!

La prudente es aquella obrera que vive su vida en constante alerta. Atenta a todo a su alrededor, y sobre todo atenta a sí misma, a sus reacciones e intenciones.
Ella vive ahora como si su Señor volviera en cualquier instante.
¡La realidad es que si no es prudente no tendrá condiciones para mantenerse buena y fiel!

Observe que esas 3 características son cruciales en el servicio de la Obra de Dios, y una no puede estar separada de la otra… las 3 caminan lado a lado.

¡Sea verdadera y analice profundamente si ha sido esa sierva que es buena, fiel y prudente!
Repare su error. Aguardo su comentario.

“Y su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu Señor.” (Mateo 25:21)