Sociedad

Viernes, 29 de Diciembre, 2017

Mejore la productividad

Con ocho ideas

 

Para conservar el empleo preciso conocer o tener presente algunos puntos. La ejecutiva y autora de varios libros Inés Temple, nos dice cuáles.

A pesar del crecimiento económico del país, cerca del 46% de los jóvenes peruanos viene buscando trabajo, según un estudio de la agencia Kantar TNS Argentina. Por esa razón, cuidar la visibilidad dentro de la empresa es fundamental para conservar el empleo o tener buenas referencias en caso de requerirlas en el futuro.

Inés Temple, consultora y presidenta de CARE Perú, nos revela pautas para mejor nuestra productividad en el trabajo.

1.-No existe trabajo seguro. Ninguna organización puede garantizar su propia continuidad y menos asegurar la nuestra. Por ello, nunca está de más volver a recordar que todos los trabajos son temporales, que pueden durar 36 años o 3 meses, pero que igual siempre se terminan.

2.-No nos pagan por ir a trabajar sino por agregar valor.Ese valor debe ser idealmente lo más cuantificable posible. Y para medirlo es bueno preguntarse: eso que hice ¿qué significó para la empresa, el proyecto, el cliente o para aquello con lo que vengo colaborando? Repetirse esa pregunta varias veces ayuda a valorar nuestra contribución con la hoja de resultados y/o la misión de la organización.

3.- Es necesario registrar nuestros aportes con data y cifras en el CV según se van dando. Así, el CV estará siempre actualizado y nos evita tener que “hacer arqueología” entre nuestros papeles cuando tenemos que hacer uno frente a una posible oferta, ascenso o salida.

4.-Es importante que, nos veamos como los proveedores de servicios que somos – más que como empleados o ejecutivos – independientemente que estemos o no en la planilla de

alguien.

5.-El jefe representa a la organización y por ello es sabio valorarlo como a mi mejor cliente. El – o ella – escoge, evalúa y refiere nuestros servicios. Esas referencias impactarán en nuestra carrera para bien o para mal por mucho tiempo. Los colaboradores, pares y superiores son también mis clientes internos y les debo lo mejor de mis servicios.

6.-Mis servicios son evaluados en casi todos lados bajo estándares internacionales. Es de mi responsabilidad que sean de la mejor calidad posible. Y que mis habilidades, destrezas y conocimientos estén siempre actualizados y vigentes. Eso, junto a un excelente desempeño y mucha productividad, facilita ser reconocido como un recurso estratégico, – es decir, ser de aquellos cuyos servicios son muy valorados, se les trata de retener y sobre todo, que no se los lleve la competencia.

7.- Pensar y actuar como empresario de mi carrera ayuda mucho a mejorar nuestra actitud frente al trabajo y a tener conciencia plena sobre nuestro desempeño, vigencia, productividad y competitividad.

8.- Esa actitud empresarial impacta muy positivamente en mi nivel de empleabilidad y genera más demanda por mis servicios – es decir, me da más “jale” profesional.