Perú

Viernes, 19 de Enero, 2018

Alcohol en aumento

Accidentes se incrementó

 

En el primer mes del verano, según la Unidad de Salvatajes de la Policía Nacional, 105 bañistas fueron rescatados en las playas de Lima en estado etílico cuando se estaban ahogando, 7 más que en el mismo periodo del año pasado.

Para Milton Rojas, psicólogo de Cedro, estos datos confirman lo que los dos últimos estudios de su institución revelaron: que en las playas cada vez se consumen más bebidas alcohólicas.

En efecto, mientras que en el 2015, el 36% de los encuestados confirmó haber bebido alcohol en las playas, dos años después, ese porcentaje se elevó a 40,8%. De igual manera, en ese mismo lapso de tiempo, los gastos para la compra de bebidas alcohólicas se incrementaron. De 51 soles se pasó a 100, y en algunos casos hasta 200 soles.

Según Rojas, hay que destacar dos tipos de bebedores. Aquellos que toman en pequeñas cantidades en la playa, piscina, o durante alguna actividad laboral; y los que beben mucho, acompañados de cigarrillos, drogas, medicamentos, etc.

En este último grupo se encontraba Renzo Rufasto, quien por acompañar a sus amigos tomaba todos los días, y fumaba hasta tres cajetillas.

“Empecé bebiendo en las calles y parques. Luego en las discotecas y los fines de semana y, durante el verano, en las playas. Estuve en esa vida casi dos años”, cuenta.

Peligros

El alcohol es un depresor del sistema nervioso, así que cuando se ingresa a la playa o piscina bajo sus efectos se incrementa el riesgo de ahogarse, debido a que el alcohol ocasiona lentitud en los reflejos del organismo y hace que las personas no mida el peligro, según el especialista de Cedro.

Otro riesgo importante, es manejar en estado etílico. Una realidad que también está aumentando. Mientras que en el 2015, el 3% de los encuestados confesó haber manejado bebido, en el 2017 ese porcentaje se incrementó a 11%.

Otros peligros, aunque menores, afirma el psicólogo Luis Espinoza, experto del servicio Habla Franco de la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida Sin Drogas, son los accidentes por ebriedad en la arena, caídas por las piedras, cortes por residuos dejados en la playa como botellas de vidrio o insolación por quedarse dormido.

Renzo confiesa que luego de salir de una fiesta en esta de ebriedad, su grupo se enfrentó a otro. “Nos agarramos a golpes, y casi matamos a un chico a pedradas”.

Fue esa circunstancia que le llevó a Renzo a reflexionar sobre su vida, y a luchar por dejar los vicios. Y este anhelo lo logró cuando conoció a la CCES.

“Hace cinco años no bebo ni fumo. Hoy, con 29 años, mi vida lo dedicó a estudiar y a trabajar”, afirma. (Redacción)

En el 2015, el 36% de los encuestados confirmó haber bebido alcohol en las playas, dos años después, ese porcentaje subió a 40,8%