Obispo Gilberto

Lunes, 22 de Enero, 2018

Mensaje de fe y salvación

El Abrigo correcto

 

EL ABRIGO CORRECTO

 

En esta vida hay muchos abrigos, pero pocas personas saben cuál es el mejor abrigo para sí mismas. Cada ser viviente necesita un refugio, un lugar donde habitar, ya que ese lugar le proporcionará protección, ese el objetivo de un refugio: cuidar algo o a alguien de algún peligro.

Lo cierto es que las personas ya no quieren saber nada sobre el abrigo de Dios; en lugar de ello, eligen cualquier otro abrigo. Huyen del abrigo del Altísimo para ‘‘refugiarse’’ en el abrigo del alcohol, de una pareja o de una religión. Pero, estimado lector, ¿usted sabe qué significa vivir bajo el abrigo de Dios? Déjeme explicárselo en breves palabras.

Cuando uno está en el abrigo de Dios, tiene comunicación con Él y no le falta nada. Su alma está guardada y vive en paz. ¿Cómo es eso posible? Solo bajo Su abrigo nuestra alma vive confiada; por ende, no hay nada ni nadie que pueda ir contra nuestra fe. Sin embargo, cuando usted vive bajo cualquier otro abrigo, también vive bajo la voluntad de los demás. ¿Qué es mejor para nuestra vida? ¿La voluntad de Dios o la de las personas? Cuando alguien decide vivir bajo el abrigo de las malas compañías, con seguridad, cosechará malos frutos. Aquello es inevitable.

La pregunta para quien está leyendo este texto es: ¿Cuál es su abrigo? ¿En qué abrigo usted quiere habitar? Si usted ya decidió estar bajo el abrigo del Altísimo, entonces, debe mantenerse separado de todo lo que va en contra de la voluntad de Dios.

Por otro lado, si usted aún no decidió, recuerde que ni el propio Dios puede obligarlo a estar bajo Su abrigo. Usted es libre de decidir el abrigo correcto para su vida.

Tenga en cuenta este detalle antes de decidir. Vea cuáles son los beneficios que le traerá aquel abrigo que piensa escoger, pues solo así sabrá si es el abrigo correcto o no.