Acontecimientos

Jueves, 25 de Enero, 2018

Ayuno de Daniel

El resultado de tus pensamientos

 

¿Alguna vez te has puesto a pensar cuanto tiempo pasas revisando tus redes sociales? ¿Y buscando en los canales de televisión?  En Internet, a menudo, algunas decenas de páginas están abiertas al mismo tiempo y ni siquiera puedes leer todas. Periódicos, revistas, folletos, radio. Todo compite por tu atención desde que abres los ojos hasta en que los cierras. Hay un bombardeo constante de información visual y sonora.

Los estudios ya han revelado que, por ejemplo, la edición de domingo de un periódico como The New York Times puede contener más información de lo que una persona recibió a lo largo de toda la vida en el siglo 17. Y quizás pienses: ¿qué tiene de malo? Aparentemente nada, pero siempre debemos tener en cuenta que toda información que entra por nuestros ojos y oídos ocupará un espacio en nuestra cabeza y consumirá energía mental.

Ahora evalúa este flujo en cuestión de calidad. ¿Será que todo lo que entra es bueno y útil? Claro que no. Y es esa reflexión que el obispo Renato Cardoso nos lleva a hacer para que quede claro el objetivo del Ayuno de Daniel. “Si usted entiende el objetivo de este ayuno, entonces ya sabrá lo que debe y lo que no debe hacer”, explica el obispo.

Dios habla en nuestra mente

Nosotros somos el resultado de aquello que permitimos que entre en nuestra mente. Es un ciclo: lo que entra en tu mente (sea por los ojos u oídos) formará tus pensamientos, que son la base de tus decisiones y que motivarán tus actitudes. Y toda actitud genera consecuencias.

Es por esa razón que Dios siempre habla en la mente del ser humano, y no en el corazón, como muchos erróneamente creen. Pero, ¿cómo puedes oírlo si tu mente está ocupada con tanta información?

El Ayuno de Daniel es un período de 21 días que separamos para sacar todo lo que es innecesario de la mente, a fin de abrir ese espacio para oír la voz de Dios.

Y la voz de Él no vendrá cuando de repente las nubes se abran y un trueno venga del cielo, no, Su voz vendrá suave, pero firme, en tu mente. Esa respuesta que buscas desde hace tanto tiempo, algo que Él te recordará… ¿Estás dispuesto a escuchar la voz de Dios y poner en práctica su dirección? Si lo estás, el Ayuno de Daniel es para ti.

Comparte este artículo con tus familiares y amigos e invítalos a participar de estos 21 días de transformación mental.