Perú

Miércoles, 31 de Enero, 2018

91 Días

En el Abrigo del Altisimo

 

Iniciamos la quinta semana del propósito “91 días en el Abrigo del Altísimo” y el versículo correspondiente es:

“No temerás el terror nocturno, ni saeta que vuele de día,” (Salmos 91:5)

Cuando una persona no está protegida por Dios, está vulnerable a la acción del mal y se convierte en una víctima potencial de las fuerzas malignas que la oprimen día y noche.

En un mensaje transmitido recientemente, el obispo Edir Macedo destaca que, desde que el pecado entró al mundo por medio de Adán y Eva, el mundo dejó de ser el Reino de Dios para ser el reino del diablo. “El mundo se transformó, la humanidad se multiplicó y hoy la mayoría vive en tinieblas, perdidos, desorientados y con la vida destruida. Personas que no tienen éxito, no tienen paz, sin la seguridad de nada, que viven con miedo, ansiosas, depresivas, preocupadas. En fin, viven en un pedazo del infierno en este mundo.

Pero, cuando esa persona que vive en la obscuridad, amedrentada y oprimida por el diablo las 24 horas del día, oye la Palabra de Dios y decide someterse a ella, entonces, el Reino de Dios llega a ella y el Señor Jesús reina en su interior.

Jesús dijo:

“…Se ha acercado a vosotros el reino de Dios. “ (Lucas 10:9)

El obispo destaca que Dios solo puede reinar dentro de una persona cuando el mal sale de ella. “Y si Jesús dijo que se ha acercado a nosotros el Reino de Dios es porque vivíamos en el reino de las tinieblas, el reino del diablo” subraya.

Si la vida de una persona ha sido un infierno, no es cuestión de suerte o karma, es por el simple hecho de estar viviendo en el reino de las tinieblas y por este motivo está sufriendo las consecuencias de ese reino.

Pero cuando ella decide escuchar la Palabra de Dios y someterse a la disciplina del Reino de Dios, recibe la oportunidad de tener una nueva vida, pues entra en el Reino del Altísimo y, así, estará guardada en el Abrigo del Altísimo y libre del terror nocturno y de saeta que vuela de día.

Para ello, sin embargo, el obispo orienta que es necesario, día tras día, negar los malos pensamientos, sentimientos, deseos y voluntades, para hacer la voluntad de Dios, porque Él sabe lo que es mejor para nosotros.

Dios nos sacó del reino de las tinieblas. Pero para que podamos mantener nuestra fe y nuestra Salvación, tenemos que permanecer firmes en la caminata de la cruz y así llegar a dónde está nuestro Señor Jesús.Si aún no estás viviendo el propósito de los “91 días en el Abrigo del Altísimo” evalúa tus prioridades, pues nada puede ser más importante que habitar en el Abrigo de Dios y estar bajo su protección.

Participa de las reuniones los miércoles y domingos en la Sede ubicada en  Jr. Carabaya (Ex Cine Metro, frente a Plaza San Martin), a las 7:30a.m, 4:00p.m., pero principalmente a las  8p.m. o en una de nuestras iglesias más cercana a tu hogar. Consulte más direcciones aquí http://www.cces.com.pe/direcciones