Agenda Semanal

Viernes, 02 de Febrero, 2018

Domingo

Consagración de fe y milagros

 

 

 

Nadie está libre de nada, pero hay una forma de librarse de los problemas y de la muerte. Descúbralo en la Concentración de Fe y Milagros.

¿Por qué debería habitar bajo el abrigo de Dios?; ¿qué beneficios trae eso a mi vida?; ¿qué motiva a tantas personas a participar de una reunión en un domingo por la mañana?

La respuesta a estas preguntas es la siguiente: cuando uno vive bajo el abrigo del Altísimo siente seguridad en un 100 %. Esa es la garantía de una vida feliz. Hace poco, dos jóvenes que caminaban por la avenida Mariátegui, en El Agustino, fueron heridos de bala mientras varios grupos de barristas se apoderaban de las calles. Nadie nunca imagina que algo así pueda suceder, pero ocurrió.

Por otro lado, 220 mil habitantes del distrito de Chosica viven con la agonía constante de que en cualquier momento los huaicos y el desborde del río Rímac afecte más sus vidas.

Lo cierto es que vivimos en un mundo incierto y la frase ‘‘nadie está libre de nada’’ puede escucharse en las calles. Sin embargo, quien vive bajo el abrigo de Dios sí puede librarse de los problemas sin importar que sea, incluso, la muerte.

Por esa razón, este domingo a las 9:30 a. m. le invitamos a participar de la Concentración de Fe y Milagros. Aprenda cómo habitar bajo el abrigo del Altísimo y responda sus interrogantes en una sola reunión que cambiará su vida. Participe en la Comunidad Cristiana del Espíritu Santo más cercana a su domicilio.

“Estuve a punto de matar a mi esposo”

 

Durante un buen tiempo, el matrimonio de Rosa María Silva estuvo a punto de zozobrar. “Cuando estaba en los últimos meses de embarazo, yo discutía mucho con mi esposo José por su infidelidad, y por los problemas económicos que pasábamos. Por esa razón, me agredía física y psicológicamente”, cuenta.

Por la vida dura que María estaba pasando, y que la sumió en la más profunda depresión, un día casi se suicida lanzándose de un puente. Felizmente, en el último segundo se arrepintió.

“La situación con mi esposo no cambiaba, por el contrario cada vez era peor. Así que un día decidí matarlo. Esperé que se durmiera, y cogiendo un cuchillo me acerqué a él. Cuando me aprestaba a dar el primer golpe, José se despertó y empezamos a forcejear. Fue terrible. En ese momento, abrazando a mi hija, quien sufría de pesadillas y lloraba mucho, pensé que mi relación ya no tenía solución. Que lo mejor era el divorcio”.

En esa circunstancia, Rosa María recibió una invitación para participar en la Concentración de Fe y Milagros. Asistió y empezó a notar cambios en su vida. Dejó de estar triste, su hija superó las pesadillas, y su esposo a cambiar de actitud. “Hoy ya no discutimos, José logró acabar la carrera de Derecho y tiene su propio negocio. Mi familia está unida”.

Haydee Cribillero

 “Para mí, la Concentración de Fe y Milagros es muy importante porque renueva mis fuerzas

Sofía Godoy

“Las palabras que escucho en la reunión me sirven para que en mi semana todo me salga bien. Por esa razón, siempre asisto”.