Obispo Gilberto

Viernes, 02 de Febrero, 2018

Morir para nacer de nuevo y vivir

Mensaje de fe y salvación

 

Cuando Jesús le dijo a Nicodemo que ‘‘el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios’’, Nicodemo le respondió: ‘‘¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer?’’.

En la respuesta de Nicodemo se puede apreciar que él no entendió nada. Pero ¿usted sabe por qué no entendió lo que Jesús le dijo? Porque Nicodemo no era espiritual. Quien no es espiritual no entiende las cosas espirituales. Él era muy sabio y conocedor de la religión, pero aun así, no comprendió las palabras de Jesús.

La persona que no tiene el Espíritu Santo siempre deja de lado lo más importante: su alma. Olvidar su alma es el mayor error que usted puede cometer, estimado lector. Si usted olvida su alma, no podrá entrar en el reino de Dios, en el cual hay paz y salvación.

Imagine cuando usted llega del trabajo cansado y sudoroso, en lo único que piensa es en ducharse, ya que luego estará limpio y aliviado. Así es en nuestra vida espiritual. El Bautismo en las aguas sirve para limpiarnos de este mundo y sepultar el pasado. Cuando alguien se bautiza lo hace porque reconoce que está perdido. Después del bautismo, cambia sus pensamientos y actitudes, nace de nuevo, muere para este mundo y nace para Dios. Muere para vivir.

Entonces, querido lector, piense conmigo: ¿Será que usted ya murió para este mundo?; ¿nació de nuevo? o ¿aún hay algo que usted no le ha entregado a Dios? Analice su alma y hallará la respuesta.