Perú

Lunes, 12 de Febrero, 2018

Tema de salud

Ojo con nuestros oídos

 

Si permitimos que el agua ingrese, podemos pasar días, incluso semanas, con mucho dolor.

Según el Ministerio de Salud, la otitis externa es una afección al oído muy recurrente en verano. Afecta generalmente a los niños y jóvenes que frecuentan las piscinas y playas de la ciudad.

Maura Hegidio cuenta que cuando ella tenía 18 años acostumbraba a mojarse mucho el cabello por el calor. Fue en una de esas ocasiones que el agua le entró al oído izquierdo. Allí empezó su calvario.

El doctor Oscar Huarcaya, otorrinolaringólogo del hospital Rebagliati, dice que la principal causa de la otitis externa es el agua, que al ingresar por el canal auditivo barre el cerumen (grasa) del oído, permitiendo la aparición de gérmenes, bacterias y hongos debido al exceso de humedad.

“Los pacientes con otitis externa sienten mucho dolor. No pueden dormir, masticar ni tocarse la oreja. Sin embargo, hay casos donde el dolor desaparece, creando una falsa sensación de cura, que hace que la persona no acuda al médico. Cuando eso sucede, estamos hablando de una infección crónica en el oído”, afirma Huarcaya.

Eso le aconteció a Maura, quien por esa razón convivió con la otitis externa durante años. Solo cuando el dolor se hizo insoportable, es que acudió al especialista.

Prevención

Disfrutar del verano de manera responsable depende de uno. Por ello, dice la doctora Teresa Trujillo, otorrinolaringóloga del hospital María Auxiliadora, hay que tomar en cuenta, si se va entrar al agua, no hacerlo en lugares contaminados, usar tapones de silicona, y gorros de natación para cubrir los oídos.

“En caso las orejas se hayan mojados, limpiar solo el pabellón y el conducto externo sin introducir ningún objeto como hisopos porque pueden producir heridas, además de introducir gérmenes que viven en la entrada del aparato auditivo dañándolo. Esta limpieza debe hacerse con una gasa o algodón”, sostiene.

De presentarse dolor de oído, hinchazón, disminución de la audición, malestar, fiebre y secreciones amarillas o verdes, la doctora Trujillo sugiere acudir al especialista para un diagnóstico y tratamiento oportuno.

Maura Hegidio sostiene que por haber dejado pasar mucho tiempo desde que sintió por primera vez el dolor al oído, el médico le reveló que su tratamiento sería largo.

“Fue en ese momento que decidí usar mi fe para curarme. Luego de perseverar, logré restablecerme”, refiere. (Redacción)

 

TRATAMIENTO

Según el doctor Huarcaya, en la mayoría de los casos, se necesitarán gotas antibióticas para el oído durante 10 a 14 días. “Si el conducto auditivo está muy inflamado, se puede colocar una mecha en el oído. Esto permitirá que las gotas viajen hasta el extremo de dicho conducto”, sostiene.