Agenda Semanal

Viernes, 16 de Febrero, 2018

Reunión de Domingo

Concentración de fe y milagros

 

Una visión sobrenatural para una nueva vida. Una reunión que proporciona a miles de personas el mayorecurso de estabilidad.

Vivir el dolor de la madre de Jimenita (11 años), es algo que nadie, en su sano juicio, quiere experimentar. Perder una hija de la manera más trágica traumatiza a muchos, y despierta el deseo de buscar una solución de raíz. El debate sobre la pena de muerte está nuevamente en la mesa, pero ¿es posible superar y vencerlo por completo? ¿Se puede olvidar el dolor, cuando solo se ve desgracias? Solo las personas que tienen una visión sobrenatural lo logran. 

Por esa razón, miles de personas participan en la Concentración de Fe y Milagros, pues aquella reunión les proporciona el mayor recurso de estabilidad: La visión sobrenatural.

¿Quién podría sobrellevar y vencer el trauma de perder hijos y padres? Solo quien practica una perspectiva de vida que no se basa en lo que ojos físicos ven. Aquello se llama fe sobrenatural.

Domingo a domingo, las personas aprenden a cómo vencer los límites de su visión, y a cómo vivir el mundo ilimitado de la fe. Al participar, los conceptos erróneos sobre la fe y visión son borrados.

Por esa razón, usted está invitado a participar de la Concentración de Fe y Milagros de todos los domingos, sobre todo del que viene, donde aprenderá a cómo tener una visión sobrenatural que le permita vivir bajo el abrigo de Dios. Responda sus interrogantes en una sola reunión que cambiará su vida. Participe en la Comunidad Cristiana del Espíritu Santo más cercana a su domicilio.

“Mi familia está unida otra vez”


Para cualquier hijo, ver a los padres separarse es muy doloroso. Sandy Ponte sufrió y lloró por eso, incluso sintió rencor por su papá por haberse ido y ser el responsable de las lágrimas de su madre.

Debido a la situación familiar, Sandy se enfermó de anemia y comenzó a tener hemorragias por la boca y la nariz, los médicos no daban explicaciones al respecto.

En el trabajo, la jefa de Sandy, al notar su sufrimiento, la invitó a conocer a la CCES, donde luego de participar con su familia dejó de sentir resentimiento hacia su padre y pudo superar las enfermedades que la aquejaban. “Hoy soy muy feliz.