Obispo Gilberto

Martes, 06 de Marzo, 2018

Mensaje de Fe y salvación

Conquistar a Dios

 

Las personas quieren conquistar muchas cosas con Dios, pero para que aquello suceda, primero tienen que conquistar a Dios. ¿Es eso posible?

Hace muchos siglos, Caín y Abel presentaron ofrendas a Dios. ‘‘Y aconteció andando el tiempo, que Caín trajo del fruto de la tierra una ofrenda al Señor. Y Abel trajo también de los primogénitos de sus ovejas, de lo más gordo de ellas. Y miró el Señor con agrado a Abel y a su ofrenda’’. (Génesis 4:3-4). El texto Sagrado enseña que el Señor no se agradó de la ofrenda de Caín y sí de la de Abel.

Dos personas se presentaron delante de Dios porque creían en Él, pero lo que ellos hicieron ¿fue lo mismo? Cuando se habla de la ofrenda de Caín no se expresa detalles, en cambio, sobre la ofrenda de Abel sí los hay. Abel miró a  sus ovejas y llevó las primeras a Dios, pero Caín lo hizo de cualquier manera. Abel mostró a través de su actitud que quería agradar a Dios. Y así sucedió. Dios se agradó de Abel y de su ofrenda; es decir, Abel conquistó a Dios.

Aquí está la respuesta para todo aquel que se pregunta: ¿Por qué no soy tan bendecido como otros? Porque su vida es el resultado de lo que usted hizo ayer. Su futuro no está escrito, lo construye día a día. Cuando usted se casó, usted no fue a su boda de cualquier manera. Se arregló y usó la mejor vestimenta. Igual, cuando usted se graduó, tuvo que prepararse para el examen final. Su esfuerzo fue equivalente a horas de estudio. Todos vivimos preparándonos para conquistar algo. Estimado lector, imagínese cuánto tiempo y cómo tiene que prepararse para conquistar a Dios. Ahí está la pregunta que debe hacerse todos los días. Conquistar a Dios es ser su amigo; luego de ello, podrá conquistar todo a Su lado.