Sociedad

Viernes, 16 de Marzo, 2018

Tenga un dulce hogar

Sepa como en esta nota

 

Nadie crece pensando en formar una familia donde haya pleitos, golpes, celos, indiferencia, insultos, humillaciones, desprecio, desunión… ¡claro que no! Todos anhelan un hogar feliz, donde haya comunicación, capacidad para resolver los problemas que lleguen a surgir o si hay distintas formas de pensar, lleno de amor, alegría y paz pese a los momentos difíciles que puedan enfrentar.

Sin embargo, puede ser que te identifiques con el primer panorama descrito en el párrafo anterior y ese lugar llamado hogar es donde menos tiempo quieres pasar. No obstante, dentro de ti arde un deseo fervoroso de cambiar esa situación e, incluso, harías lo que fuera necesario para lograrlo, pues, al final, son tus seres queridos y anhelas estar bien con ellos. ¿No es así?

Pues bien, para alcanzar ese objetivo, primero debes entender que Dios creó la familia y cuando lo hizo, fue para que el ser humano no estuviera solo y para que pudiera disfrutarla; de hecho, Él, que es Padre, forma una familia junto a Jesús, que es el Hijo y el Espíritu Santo. Por otro lado, Satanás no tiene familia, pero insiste en entrometerse en la de los demás para causar estragos.

Bien lo dice la Biblia: “El ladrón [el diablo] no viene sino para hurtar y matar y destruir” (Juan 10:10).

Quien busca a Dios con fe, obedece Su Palabra y le entrega a los seres queridos en Sus Manos, su hogar es un pedacito de cielo. Quien Lo menosprecia, inevitablemente, le abre las puertas de su casa al mal, pues este huiría si ve que Él está en ella como Guardián Protector.

“Por ser un tesoro, la familia debe mantenerse unida y cuidada, sobre todo, en el sentido espiritual. Después de la vida eterna, es lo más precioso que poseemos”, dice el obispo Edir Macedo. Pero, ¿cómo lograrlo? De acuerdo con él, a través de la búsqueda de la Presencia de Dios, pues indica que cuando está en medio de los integrantes, no hay fragilidad ni debilidad delante del mal.

“(…) porque si alguno no provee para los suyos, y mayormente para los de su casa, ha negado la fe, y es peor que un incrédulo” (1 Timoteo 5:8).

Invitación

Recuerde que usted es valioso para Dios, por ello le invitamos a participar de la Concentración de Fe y Milagros los domingos a las 9:00 a. m., en el Jr. Carabaya 921 (ex cine Metro, frente a la Plaza San Martín). Otros horarios de  7 a.m. y 6 p.m. Consulte otras direcciones aqui http://www.cces.com.pe/direcciones