Obispo Gilberto

Martes, 10 de Abril, 2018

Mensaje de Fe y Salvación

El despertar de una certeza

 

En la vida hay buenos y malos ejemplos que nosotros podemos seguir. Hace muchos años, existió un mendigo ciego, que a pesar de ser pobre, se convirtió en un modelo de fe para todos.

Cuando Jesús salió de Jericó con sus discípulos y una gran multitud, Bartimeo, el mendigo ciego, estaba sentado junto al camino (Marcos 10:46), y al escuchar que Jesús pasaba por ahí, este gritó Su nombre.

Imagínese la vida de Bartimeo. Él era ciego y vivía en las calles solo. ¿Cree usted que él era feliz? Pues no. Bartimeo tenía dolores por fuera, pero sobre todo, su interior gritaba por auxilio; por ello, cuando Jesús pasó, él gritó: ‘‘¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí!’’

Hay personas que piensan que nacieron para sufrir, pero Bartimeo, aun siendo una persona condenada al fracaso, cuando él escucho hablar sobre el Hijo de David, comenzó a gritar. En ese momento, se despertó la certeza de que todo podría cambiar. Una esperanza apareció dentro él.

Estimado lector, usted está teniendo la oportunidad de despertar su fe ahora. La decisión de aceptarla o no es suya.