Estudios Bíblicos

Miércoles, 25 de Abril, 2018

Dones espirituales

¿Por qué Dios nos concede?

 

En el capítulo 12, a partir del versículo 12, del libro bíblico de 1 Corintios, el apóstol Pablo hizo una analogía entre el cuerpo humano y la Iglesia, que representa al Cuerpo del Señor Jesús:

“Porque así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo, así también Cristo. Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu” (1 Corintios 12:12-13).

Así como cada miembro de nuestro cuerpo tiene su función y su importancia, lo mismo se aplica con respecto a la Iglesia, que es el cuerpo del Señor Jesús. Por lo tanto, todos lo que son salvos deben descubrir cuáles son sus dones espirituales, con el fin de saber cuál es su papel en el Cuerpo de Cristo.

  1. a)    Dones de Revelación

Palabra de conocimiento

Palabra de sabiduría

Discernimiento de espíritus

  1. b)    Dones de poder

Dones de cura

Operación de milagros

Fe

  1. c)     Dones de inspiración

Variedad de lenguas

Capacidad de interpretación

Profecía

El obispo Renato Cardoso, durante la reunión de “La Escuela de la Fe”, que se lleva a cabo todos los miércoles, en el Templo de Salomón, en San Pablo, Brasil, enfatiza que los dones no tienen relación con el talento personal, sino que son concedidos por el Espíritu de Dios, que otorga el don para cada uno de acuerdo con la necesidad de la Obra de Dios. “Dios da los dones según la necesidad del Cuerpo para servir al propio Cuerpo”, resalta.

“Procurad, pues, los dones mejores. Mas yo os muestro un camino aún más excelente” (1 Corintios 13:31).

Esto no quiere decir que algunos dones son mejores que otros, sino que debemos procurar saber en dónde podemos ser más útiles, dónde podemos servir mejor. Lo más importante es estar conectado con el Cuerpo, la Cabeza, que es Jesús, y no donde estamos sirviendo.

“En el Reino de Dios, que es donde viven los de la fe, no hay diferencias. No hay blanco, negro, letrado, analfabeto, rico o pobre. Quien aún no nació de Dios, solo piensa que hay diferencias”, concluyó el Obispo.

Ta vez, usted aún no sabe cuál es su lugar en el Cuerpo, por eso se siente inútil. Haga un autoanálisis, pida la dirección del Espíritu Santo para identificar los dones que usted posee y, entonces, deje que Dios los use. Usted se sentirá útil en las manos de Dios y probará la alegría de ser usado por Él para salvar un alma.