Obispo Gilberto

Viernes, 27 de Abril, 2018

Mensaje de Fe y Salvación

Sacrifique las dudas

 

Foto: Shutterstock

¿Qué es más fácil?, ¿vivir por la fe o vivir por la duda? Si usted piensa que vivir por la fe es más sencillo, déjeme decirle que aún no comprende lo que significa verdaderamente vivir por la fe.

Jesús es el mejor ejemplo de esto. Él nunca odió a quienes lo odiaron; más bien, amó a todos los que le juzgaron. No había hecho nada malo para ser crucificado, pero aun así, se sometió a la voluntad de Dios, Su padre. ¿Aquello era fácil? Respóndalo usted mismo.

La duda no viene de Dios. Cuando la duda invade a alguien, esta persona vive esperando que su vida cambie de un día para otro, como por arte de magia. Quien vive con duda depende de los demás. Sin embargo, quien es de la fe, sacrifica, persevera y lucha. Amigo lector, imagine el momento en que usted se propuso alcanzar una meta, ya sea en su trabajo con un aumento salarial; o en una relación, proponiéndose el matrimonio como un plan cercano. Usted tuvo que tomar actitud ¿no es cierto? Tuvo que hacer algo que le permitiera llegar hacia su meta, pero imagine si empezara a dudar de sí mismo, ¿cree que todo saldría bien? Si está en una carrera olímpica y en el último momento usted duda de su capacidad o de su entrenamiento, es seguro que perdería la competencia.

Nunca olvide esto: cuando usted duda es débil. Cuando duda de usted mismo y de Dios, está abriendo la puerta para que todos los males entren a su vida.

Por otro lado, si usted prioriza a Dios, podrá oír Su voz y, por lo tanto, las dudas no podrán entrar. No busque facilidades que vienen por la duda, sacrifique con fe todos los días de su vida hasta el fin. Cuando usted duda, abre las puertas a los males.