Reflexión

Viernes, 04 de Mayo, 2018

Matrimonio, noviazgo y la familia

Son como una empresa

 

¿Por qué alguien comienza una empresa? ¿Cuál es su objetivo? Puede haber muchos: ganas más dinero, ser su propio jefe, desarrollar su potencial, marcar la diferencia en el mundo, ayudar al prójimo… Cualquiera que este sea, una cosa es cierta: ningún negocio existe por existir. Siempre habrá una búsqueda de resultados y estos se vuelven el centro de todos los asuntos de ella.

El matrimonio, el noviazgo y la familia también son una empresa. Nadie se casa sin objetivos ni sin buscar resultados. Cuando los novios piensan en casarse, en realidad piensan en objetivos, sueños realizados, entre ellos: formar una familia, tener hijos, hacer a la otra persona feliz y ser feliz, estar siempre a lado de quien se ama y sentirse amado; conquistar juntos metas materiales…”, explican Renato y Cristiane Cardoso, consejeros matrimoniales.

Cuando se entiende que el matrimonio es una empresa, se entiende también que las decisiones y actitudes más pequeñas tienen que estar unidas a los objetivos a largo plazo de las parejas y o seres queridos.

Cuando se traslada ese pensamiento al matrimonio, nos damos cuenta de que, desgraciadamente, la mayoría de los matrimonios no piensan así. Ellos se perjudican en el transcurso de la vida, se pierden en los sentimientos y enseguida pierden de vista los objetivos por los cuales se casaron. Cuando los objetivos se olvidan, entonces las decisiones que toman y todo lo demás que se hace dentro de la relación ya no contribuye a la realización y al éxito del matrimonio, noviazgo y familia‘, finaliza el matrimonio Cardoso.

Aprende más sobre este y otros temas participando en la Terapia del Amor.

 

 

El vacío en la relación

La naturaleza no permite vacío. Por eso, cuando una pareja se distancia, alguna otra cosa o persona se mueve de inmediato para llenar aquel espacio. El marido va al bar o busca más trabajo para hacer. La esposa invierte su tiempo completo en los hijos o en otro asunto…

Ocuparse con alguien o alguna actividad es menos doloroso que lidiar con un conflicto en la relación que parece no tener solución. Esto sólo empeora el problema, pues al dejarlo de lado, va creando raíces y creciendo hasta que termina, más tarde, en explosiones de rabia, frialdad e, incluso, venganza.

Por lo tanto, no dejes vacíos en tu relación y resuelve los problemas de raíz, no dejes que cosas o personas la invadan.