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Lunes, 04 de Junio, 2018

Profeta Isaías

Indicios de Su existencia

 

A pesar de los registros de las Sagradas Escrituras, no había, hasta hoy, pruebas arqueológicas que comprobaran la existencia del profeta Isaías. Sin embargo, un artículo publicado en la revista Biblical Archaeology Review Magazine, mostró una pieza de arcilla, del siglo VIII a. C., que puede contener la firma del profeta.

 

La investigadora Eilat Mazar, del Instituto de Arqueología de la Universidad Hebrea de Jerusalén, dijo en la publicación que la probabilidad de que el artefacto sea de Isaías es grande. “Aparentemente, nosotros descubrimos la impresión de un sello que debió haberle pertenecido al profeta Isaías, en una excavación científica, arqueológica. Encontramos la marca que debió haber sido hecha por el propio profeta a tan solo tres metros de donde habíamos descubierto una impresión del sello del rey Ezequías de Judá”.

El profeta es uno de los grandes personajes bíblicos, con un libro propio en el Antiguo Testamento y también citado en el Nuevo Testamento.

¿Quién fue?

La palabra Isaías, en hebreo Yesha’yahu, significa “el Señor salva”. Según las Escrituras, él fue uno de los grandes hombres de Israel y muy conocido por sus profecías con respecto al Mesías y de la destrucción y reconstrucción de Jerusalén. Isaías vivió en el reino de Judá entre los siglos VIII y VII a. C., durante los reinados de Uzías, Jotám, Acáz y Ezequías, y participó en la defensa de Jerusalén contra el cerco del rey asirio Senaquerib.

La pieza de arcilla que fue encontrada posee escritura hebrea antigua con la mención del nombre Yesha’yahu, seguido por las letras “NVY”. A pesar de que el sello está dañado al final de la palabra “NVY”, la investigadora afirma que no hay dudas de que se trata de la firma de Isaías. “No sabemos si originalmente esta terminaba con la letra hebrea ‘aleph’, el cual resultaría en la palabra en hebreo para ‘profeta’ y la identificaría, de forma definitiva, con la firma del profeta Isaías. La falta de esta última letra, no obstante, deja abierta la afirmación. El nombre de Isaías, sin embargo, está claro”, concluye la investigadora.

De cualquier forma, el contexto arqueológico en el que el sello fue encontrado refuerza aún más esa posibilidad.