Reflexión

Miércoles, 20 de Junio, 2018

Los dos tipos de fe

Entérese cuáles son

 

“Más a la cuarta vigilia de la noche, Jesús vino a ellos andando sobre el mar. Y los discípulos, viéndole andar sobre el mar, se turbaron, diciendo: ¡Un fantasma! Y dieron voces de miedo.  Pero en seguida Jesús les habló, diciendo: ¡Tened ánimo; yo soy, no temáis! Entonces le respondió Pedro, y dijo: Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas. Y él dijo: Ven. Y descendiendo Pedro de la barca, andaba sobre las aguas para ir a Jesús.” Mateo 14:25-29

Vemos, en el pasaje de arriba, que Pedro, discípulo del Señor Jesús presentó dos tipos de fe. La primera sirvió para que el tomara la iniciativa de salir del barco para encontrarse con el Maestro. La segunda sirvió para que él se mantuviera caminando sobre las aguas.

La fe natural, la primera presentada por Pedro, es aquella que nace con el hombre y claramente no está apoyada en el poder sobrenatural de Dios.

Sobre el tema, el Obispo Renato Cardoso, señaló durante la programación “Habla que te escucho”: Muchas personas se quedan paradas en el tiempo, esperando por Dios. Esas personas se quedan en ese esperar eterno, porque no usan la fe de impulso, para salir del barco y poner los pies en las aguas. Si usted no obedece los impulsos de la fe, nunca va a realizar algo nuevo, nunca saldrá de la vida mediocre. Algunas personas oyen esa voz y salen del barco. Y otras no tienen actitud. Ellas prefieren aquel refrán: ‘Mejor un pájaro en mano que ciento volando‘.”

Vemos un ejemplo de fe natural cuando un agricultor planta una semilla y su confianza permite que él tenga seguridad que después de cierto tiempo la semilla florecerá y concederá frutos. Esto es algo normal, de la naturaleza. No es necesaria la manifestación sobrenatural del Altísimo para que esto suceda.

La fe sobrenatural

Sin embargo, esa fe, a pesar de ser importante, no debe ser la única en la vida de las personas. Es necesario aprender a usar la fe sobrenatural, aquella que viene de Dios.

“Está es la fe para continuar andando sobre las aguas. Mantener la confianza desde que usted tomó la iniciativa de salir del barco. Y aquella fe que no se ve, no se siente. Es la fe que a pesar de las dificultades, las olas, los vientos, ella continúa mirando hacia Dios, firme sobre la Palabra de Él”, continuó el Obispo.

Esta fe especial hace que las personas confíen en todas las promesas dichas por el Señor en la Biblia se cumplirán, independientemente de lo que suceda.

La fe sobrenatural no está relacionada con las leyes naturales de la vida. Ella tiene autoridad para manifestarse y realizar verdaderos milagros para aquellos que aprendan a usarla, confiando en el Señor Jesús. Dios permite que la utilicemos para mostrarnos el poder de Él aquí en la Tierra.

Con informaciones de http://universal.org.mx