Sociedad

Lunes, 16 de Julio, 2018

China - Crecimiento Universal

Atravesar fronteras

 

En 1996, la Universal estaba afirmando su compromiso en llevar el Evangelio al país más poblado del mundo, China, hoy con 1 397 millones de personas. Pero, a pesar de estar legalmente en la región en la década de los 90, la iglesia solo logró abrir sus puertas en Hong Kong (región especial de China), en 2004. 

El “Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura” (Marcos 16:15) es un desafío para quienes se disponen a atravesar fronteras. Aún bajo las dificultades y con el preconcepto de una iglesia extranjera, la Universal también ya abrió sus puertas en Macau y en Taiwán. La mayoría de los frecuentadores de es Filipinas, Indonesia y Brasil. Los cultos son en la lengua local, cantonés, inglés y filipino, el tagalo.

“En total somos 9 personas llevando el Evangelio. En 2015, pastores brasileños vinieron aquí, hubo un gran choque de culturas, pero también un gran aprendizaje”, contó el obispo Wai Lun Pang, uno de los responsables del trabajo de la Universal en el país.

Desde 1949, el país asiático adopta el sistema de ateísmo. Les enseñan a los niños a no creer en ningún dios y el gobierno comunista chino es el que controla todas las actividades religiosas, pues por la ley local no es permitido la manifestación de la fe.

“Obedecemos las leyes locales y, por eso, predicar el Evangelio en China requiere mucha atención. Buscamos hablar de la Palabra de Dios de la forma más discreta posible”, comentó el obispo Pang.

Pero, en las ciudades donde la Universal ya logró establecerse, los voluntarios se dedican a diversos proyectos sociales y a la evangelización en las calles. “El trabajo de la Universal en China ha demostrado ser necesario, pues hay mucho sufrimiento detrás de una sociedad que muestra señales de prosperidad. Quien llega de visita, piensa que es el mejor lugar del mundo, pero, siguiendo el día a día de las personas, la realidad es diferente. El trabajo de liberación de la Universal tiene que hacer la diferencia en este país”, agrega el Obispo.

La señora Estrella Guinto, de 58 años, fue una de las personas que, por medio de la fe y del trabajo de la Universal, fue liberada de los vicios y tuvo la vida restaurada.

“Cuando llegué a la Universal, tenía una vida miserable, constantemente pensaba en matarme. Era depresiva, adicta a las bebidas alcohólicas, mis hijos y mi madre vivían enfermos y mi salario era consumido por los vicios de mi marido. Hasta que un día oí la programación de la Universal por la radio y decidí buscar ayuda. Hoy, después de 10 años, estoy libre de todo mal, con la familia y la vida económica bendecidas. Sobre todo, recibí el Espíritu Santo y sirvo a Dios como obrera de la Iglesia”, enfatiza.

Si usted va a China, visite la Universal en Hong Kong, que se localiza en 8F Trade Square Building – 681, Cheung Sha Wan Road – Cheung Sha Wan – Kowloon – Cheung Sha Wan MTR – Exit B.