Reflexión

Viernes, 20 de Julio, 2018

El Espíritu Santo

3 cualidades de quién lo tiene

 

La persona que recibe el Espíritu Santo se convierte en un testigo del Señor Jesús y anda como Él vivió aquí en la Tierra. El carácter del Altísimo se manifiesta en ella, permitiendo que tenga condiciones de asumir la fe.

 

Vea a continuación, 3 cualidades percibidas en los que son bautizados con el Espíritu Santo:

 

1) “Porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria” (2 Corintios 4:17).

Cuando la persona es bautizada en el Espíritu Santo, ninguna tribulación o problema que enfrente aquí en la Tierra es capaz de separarla del Creador. Esto sucede porque tiene la conciencia de que las cosas de Dios valen mucho más que las de este mundo. Existen personas que cuando son atrapadas por los obstáculos, se desaniman y luego abandonan la fe. Las dificultades de esta vida sirven para volver más fuertes a los hijos del Altísimo.

 

2) “Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición” (Génesis 12:2).

Ser la propia bendición significa que la persona quiere transmitirles a los demás lo que recibió del Espíritu Santo. Se inquieta al guardar para sí el mensaje de Salvación del Señor Jesús. Es como una lámpara conectada a la energía eléctrica que tiene como función traer la luz para el ambiente.

 

3) “Entonces os volveréis, y discerniréis la diferencia entre el justo y el malo, entre el que sirve a Dios y el que no le sirve” (Malaquías 3:18).

Es imposible que la persona llena del Espíritu Santo no exhale Su perfume. Ella es diferente de lo que este mundo ofrece. Está en paz con Dios y no cambia esa experiencia por un momento de placer en el pecado. Por eso, no acepta contaminarse espiritualmente.