Obispo Gilberto

Martes, 24 de Julio, 2018

Mensaje de Fe y salvación

Detrás de las bendiciones

 

¿Vivir en la mejor zona del país? ¡Sí! ¿Conseguir una vida con facilidades económicas? ¡Por supuesto! ¿Casarse con la persona más hermosa de este mundo? ¡Sí, por favor! Con todo ello, ¿usted sería feliz? Estoy seguro que sí. ¿A quién no le gustaría tener todo ello? Definitivamente, existen muchas bendiciones, pero existe una bendición mayor que todas.
Lo más común en estos tiempos es ver a personas famosas, con parejas aparentemente perfectas pero que por dentro solo piensan en morir. Existen muchas felicidades, pero existe una gran bendición.

Detrás de todo tipo de bendiciones existe la mayor de todas: tener el Espíritu Santo. ¿Qué significa eso? Es tener la presencia de Dios en nuestro interior. Esta, estimado lector, es la repuesta del por qué hay tantas personas que creen en Dios pero tienen una vida de fracasos sucesivos, pues cuando uno tiene la presencia de Dios, es imposible vivir depresivo, infeliz y derrotado.

Tener a Dios dentro de ti te convierte en bendición para otros: Vosotros sois la luz del mundo”, (Mateo 5:14). Y la luz no puede estar oculta. A donde sea que esa persona vaya, alumbrará a quienes estén a su alrededor. Ese brillo es innegable. ¿A usted le gustaría brillar como la luz? Imagine que solo su presencia basta para alegrar a las personas. ¡Así es una persona con la presencia de Dios! Y nadie está imposibilitado de serlo. Todos tenemos esa oportunidad, pues con Dios no funciona “el merecer”, sino el ser sincero y entregar todo por todo. Tal como Abraham lo hizo en Génesis 12:1. Solo así logrará tener la presencia de Dios, que es la más grande bendición de todas.