Estudios Bíblicos

Lunes, 30 de Julio, 2018

Espíritu Santo

Para vencer al mundo

 

Si alguien desea saber si realmente fue bautizada con el Espíritu Santo, basta mirarse en el Espejo del Evangelio teniendo como ejemplo al Señor Jesús y a sus discípulos.

Por ejemplo, ¿Usted al leer la palabra de Dios en el Nuevo Testamento, especialmente después del descenso del Espíritu Santo encuentra algún siervo de Dios reclamando, lamentándose o llorando por su situación, su vida sentimental, familiar o incluso económica?

Déjeme decirle que solamente los que fueron engañados por los espíritus engañadores viven lamentándose de la mala calidad de vida.

El recibimiento del Espíritu Santo no significa inmunidad de problemas.

Jesús avisó: “Estas cosas os he hablado para que en Mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, Yo he vencido al mundo.” ( Juan 16:33)

Este versículo nos muestra y nos enseña que aun siendo nacido y lleno del Espíritu Santo,  Jesús y Sus verdaderos discípulos tuvieron que enfrentar enormes problemas, pero ellos no quedaban lamentándose, ellos los vencían día tras día.

El recibimiento del Espíritu Santo da las condiciones de vencer al mundo y no de vivir en un mar de rosas.

Quien fue sellado con el Espíritu de Dios tiene fuerza, poder, vigor espiritual para resistir las tentaciones, soportar los tropiezos de la vida y permanecer firme hasta la muerte.

El Espíritu de Dios no viene para darnos el don de lenguas, sino para capacitarnos para enfrentar al infierno, al mundo, a los enemigos de la fe, a los falsos profetas, a los hipócritas, a las injusticias, a las persecuciones y a todo lo demás sin llantos, reclamos, quejas o lamentos… Y, aun así, continuar firmes hasta el último día de su vida.