Preguntas y Respuestas

Jueves, 09 de Agosto, 2018

¿La persona ideal viene de Dios?

¿O nosotros la buscamos?

 

Muchas personas dentro de las iglesias tienen la idea de que la frase “esperar en Dios” representa acomodarse. Ellas piensan que Dios va a escoger con quien van a ser novios o casarse y que no tendrán que hacer nada. La alumna Sueli les preguntó a los profesores de La Escuela del Amor Responde, Renato y Cristiane Cardoso, sobre este tema y ellos aprovecharon para deshacer este mito. Vea a continuación.

 

Sueli: ¿La persona ideal para casarse conmigo viene de Dios o yo debo buscarla? ¿Es enviada por Dios o me esfuerzo, busco e investigo si es la persona correcta para mí?

 

Renato: Excelente pregunta, Sueli. Vamos a vencer ese mito. Hoy existe esa creencia tanto fuera como dentro de las iglesias. Las ideas de que en el momento que tenga que “aparecer” alguien, va a aparecer o que en el momento que Dios crea que es bueno, Él va a enviar a una persona.

 

Cristiane: Actualmente, las personas que están fuera de la iglesia no usan la palabra Dios ni ponen esa responsabilidad en Él, sino en el destino. Piensan que el destino es el que va a llevarla hasta la persona con quien deben casarse.

 

Renato: En el medio evangélico muchos incluso siguen profecías para solucionar la vida de pareja. Están casados ??porque, en una determinada iglesia, un profeta o una profetiza les habló que Dios estaba diciendo que tenían que casarse con fulana o con fulano, pues aquella persona debería ser su pareja. Aún sin gustarle su compañero, a pesar de que su inteligencia mostró que no iba a funcionar, que ellos no tenían mucho que ver, pero, por obediencia, por fe en aquella profecía, la persona se casó.

 

Hoy, muchas de esas personas —ya cuidamos varios casos así— están comiendo la migaja del pan que el diablo amasó, desgraciadamente. Creen que Dios se involucra en su elección, pero no es nada de eso. Si usted analiza la Biblia, verá que Dios no elegía marido ni esposa para nadie. La primera y única vez que Dios lo hizo fue allí, en el Jardín del Edén, cuando no había mujer (risas). Él tuvo que crear una mujer para ser la compañera de Adán y, después de eso, Él no escogió a nadie más para nadie.

 

Cristiane: Dios nos dio todo lo que necesitamos para hacer las elecciones correctas. Si usted elige ir a la derecha o a la izquierda, tendrá las consecuencias correspondientes de cada uno de los caminos. Dios no hace las elecciones por nosotros. Él nos dio la inteligencia, el cerebro, para pensar. Esta idea del destino o de la profecía es muy peligrosa. Si usted no conoce a Dios, cualquier persona puede engañarle. Alguien puede decirle que usted tiene que hacer esto o aquello y usted va a aceptar. Lo mejor que puede hacer por usted misma y no equivocarse, Sueli, es leer la Biblia y tomar las decisiones de su vida. Es decir, si usted quiere casarse, quiere ser una mujer realizada en el amor, ¿qué tiene que hacer cuando conozca a un hombre? Tiene que saber más información acerca de él: de dónde viene, qué hace, cómo fueron las otras relaciones que tuvo, etc. Usted tiene que pensar en todo antes de tomar la decisión de ser novios y casarse con él. Por eso siempre hablamos del amor inteligente, de usar la razón, la cabeza, para no sufrir después. Si no usa la mente, usted sufrirá.

 

Renato: Entonces, en respuesta a su pregunta, Sueli: sí, somos nosotros quienes buscamos al compañero para casarnos y no Dios quien busca para nosotros. Como es una persona de fe, usted sí puede orar a Dios y pedir que Él la ayude y la oriente en su búsqueda. Puede pedirle eso a Él y debe usar su fe para eso.

 

Dios, incluso, le alerta, de la misma forma que sucedió con la alumna que Cristiane y yo atendimos recientemente. Ella había sido traicionada durante el noviazgo y las personas que la conocían le decían que no se casara con aquel muchacho, pues, si ya había sido traicionada en el período del noviazgo, en el matrimonio no sería diferente. ¿Qué sucedió? Ella no escuchó, se casó con él y después de seis meses tuvo que separarse, después de que lo golpeó en la cama con otra mujer. Ella no puede cuestionar por qué Dios había permitido eso porque Dios no permitió nada. Fue ella quien decidió casarse con el chico, incluso viendo señales y con las alertas de sus amigas.

 

Dios orienta, da inteligencia, muestra las señales, pero la persona es quien tiene que tomar la decisión. Si la persona quiere insistir y casarse con quien ya sabe que no es adecuada para ella, entonces el problema no es de Dios, Él no se involucra en nuestras decisiones. Nosotros tenemos que esforzarnos, buscar y encontrar a la persona adecuada. La Biblia dice que feliz es aquel que encuentra una esposa, es decir, tiene que existir una búsqueda, una búsqueda y una evaluación si esa persona es compatible y adecuada para usted. Es un trabajo de la cabeza y no del corazón. No se elige a alguien para casarse con el corazón, al contrario de lo que dice la creencia popular, porque si usted deja que el corazón elija, este va a escoger mal.